lunes, 29 de mayo de 2017

Quien tiene razón?


Que sigas siendo feliz toda la vida y gracias por haber sido mi amiga

                                       

Sin cambios....

          Supones mal, es el año 2017 y todo sigue igual, algún día cambiará.

PERDÓN, DISCULPAS ACEPTADAS


El perdón es la acción por la que una persona disculpa a otro una acción considerada como ofensa, renunciando eventualmente a vengarse, o reclamar un justo castigo, optando por no tener en cuenta la ofensa en el futuro, de modo que las relaciones entre ofensor perdonado y ofendido perdonante no queden afectados o queden menos afectadas.
Pero realmente sabemos perdonar?, sabemos pedir perdón?, sabemos cuando estamos recibiendo una disculpa?, sabemos cuando tenemos que pedir perdón?,
Perdonar va más allá de una definición. Perdonar es un esfuerzo personal que realizamos a diario con mayor o menor coste emocional, no perdonamos igual a un compañero de trabajo que a un hijo, o a la persona que nos vende el pan que a un amigo de la infancia. No solo la persona, también la acción influye y el estado de ánimo que tengamos en ese momento. Todo ello hace que la ofensa sea de mayor o menor intensidad y que las decisiones que tomemos sean completamente diferentes en cada ocasión. Si una persona que conociste hace una semana, te pisa un pie cuando tú tienes un día horrible, será difícil pensar y reaccionarás de manera no adecuada o perjudicial. Pero si ese pisotón te lo da tu hijo de 9 años en un día maravilloso la reacción seguramente sea sosegada  y adecuada. En este caso un simple pisotón puede terminar rápido y sin llegar a consecuencias inadecuadas, ¿pero qué pasa si la ofensa va mas allá de lo físico y afecta en exceso  tu sensibilidad emocional?, ¿y si no es una simple acción puntual, si no una conducta repetitiva en el tiempo?                                                                                       
De ahí mi pregunta, sabemos perdonar? Sí sabemos perdonar, y si no es así, con el tiempo aprendes a hacerlo, siempre existe una ocasión en la que perdonas. Para perdonar a alguien, primero puedes pensar si merece la pena seguir pasando malos momentos y perder tiempo de tu vida pensando en ello y darte cuenta de que no merece la pena pasar por esta situación, no tiene porque ser de inmediato, pero si dándote tiempo para llegar a ese punto en el que dejas de pasarlo mal por esa acción que alguien provocó y más si es un ser querido. Entonces aprecias ese bienestar que se siente cuando dejaste atrás el enfado y comienzas a vivir de nuevo la relación con esa persona como hasta ese momento había sido. 
Sabemos pedir perdón? No es fácil pedir perdón, el miedo a una respuesta no querida por parte de la otra persona, te retrae a intentarlo y puede suceder que con el tiempo pierdas la oportunidad de hacerlo y de que la otra persona piense que no quieres pedir disculpas. Cuando alguien se enfada contigo, no tienes por qué rogar que te perdone, de esta manera puedes provocar más enfado y empeorar la situación, seguramente sea más fácil dar tiempo a que la otra persona piense y esté preparada para recibir las disculpas que tu quieres mostrar. Es muy difícil ver pasar el tiempo y no poder decir nada a la otra persona, pero de esta manera también tenemos tiempo nosotros para prepararnos para ese momento delicado.
Saber cuándo pedir perdón es prácticamente imposible, quizás dando tiempo y espacio y sabiendo a quién se lo vamos a pedir y por qué queremos pedirlo, sea la mejor manera, de ahí la pregunta, sabemos cuándo tenemos que pedir perdón?.
Sabemos cuándo estamos recibiendo una disculpa?, tan difícil como pedirla es recibirla, ponernos en el lugar de la otra persona es importante en las dos circunstancias pero para recibirla quizá sea mas complicado, no solo tenemos que recibirla , también tenemos que saber si queremos recibirla e intentar comprender la  complicada ecuación de por qué la otra persona pide perdón. Si coincidimos en el momento adecuado con la otra persona que nos invade nuestro territorio para que satisfaga sus deseos de bienestar hacia nosotros.

Ya pidamos o nos pidan perdón, es realmente difícil y si no estás acostumbrado y por norma general dejas pasar el tiempo (esperas a que se arregle solo y si no mala suerte, el mundo está lleno de personas dispuestas a convivir con nosotros) tarde o temprano te encontrarás en una de las dos situaciones y cierto es que difícil es, pero la recompensa es mayor.















lunes, 22 de mayo de 2017

ESTIGMA es una condición, rasgo o comportamiento que hace que la persona portadora sea incluida en una categoría social hacia cuyos miembros se genera una respuesta negativa y se les ve como culturalmente inaceptables o inferiores. En psicología, defectos del carácter del individuo.